Láser terapia
El pelo nace a partir de las células que están situadas en los folÃculos pilosos de la piel. Junto a estas células germinativas están los melanocitos que fabrican la melanina y que producen la pigmetación del pelo y sus diferentes tonalidades.
¿Qué es la Fotodepilación?
Es un tratamiento médico no invasivo y avanzado, cuyo sistema depilatorio utilizado es el más eficaz, seguro y duradero que existe actualmente.
En la Fotodepilación médica se utilizan dos técnicas: I.P.L. y Láser.

El I.P.L. (Intense Pulse Light) o Luz Pulsada Intensa se utiliza en múltiples especialidades médicas como dermatologÃa, tratamientos vasculares y medicina estética. Puede ser programado para que su haz de luz tenga diferentes longitudes de onda (590 a 1200 nm), lo que permite individualizar los parámetros para cada paciente, desde un fototipo 1 (albino) a un fototipo 5 (muy moreno), y diferentes grosores de pelo. Logrando una mayor eficacia en el tratamiento.
El principio fundamental del I.P.L. es la fototermólisis selectiva. Un haz de luz que provoca un efecto térmico intenso de forma tan precisa que es capaz de impactar en la melanina, destruyendo el folÃculo piloso y las células que lo rodean y que dan origen al nuevo pelo de forma tan precisa que no daña los poros ni la estructura de la piel ni sus anexos (glándulas sudorÃparas y sebáceas).Cuanto más oscura es la diana o zona de impacto, mayor es la absorción de calor y más rápido es su resultado.
Cada pulso del haz de luz tarda menos de un segundo y neutraliza un gran número de folÃculos pilosos.
¿Cómo es el tratamiento de Fotodepilación?
La técnica es sencilla. Una vez seleccionada la longitud de onda, el nivel de energÃa y la duración del pulso, que se programa de acuerdo con el fototipo y el tipo de vello para destruir selectivamente los folÃculos pilosos escogidos, se aplica un gel frÃo sobre la piel, con la finalidad de proteger la epidermis y facilitar la conducción del haz de luz. A continuación se coloca sobre la zona a tratar el prisma óptico y se efectúa el disparo.
El haz de luz es absorbido por el pelo provocando el calentamiento de todo el bulbo y su destrucción. Para maximizar este efecto, la longitud de onda, la duración de la exposición y el nivel de energÃa deben ser ajustados evitando en lo posible los efectos secundarios.
La terapia de la depilación con I.P.L. se propone en varios tratamientos aplicados durante varios meses, con eliminación gradual del vello durante este tiempo.
El tratamiento se realiza en varias sesiones debido a las fases de crecimiento del pelo:
- Anágena (fase de crecimiento)
- Catágena (fase de regresión, el pelo deja de crecer y cae)
- Telógena (fase de reposo)
El haz de luz destruye el pelo en su fase anágena, el vello que vemos. Influyen, además, distintos factores en la fotodepilación que determinan el número de sesiones que requiere cada paciente.
- Color del pelo
- Color y grosor de la piel
- Profundidad del folÃculo piloso
- Zona del cuerpo a tratar
Cada sesión de fotodepilación se produce generalmente cada dos o tres meses. En este plazo de tiempo aparecen los pelos que estaban en fase telógena y que han entrado en la fase anágena.
El tiempo de cada sesión dependerá de la extensión de la zona a tratar, oscilando entre 5 y 50 minutos de duración.
El resultado es una disminución progresiva tanto de la cantidad como del grosor del vello.
Un factor importante a tener en cuenta es la presencia de trastornos endocrinológicos que produzcan un aumento del vello. En estos casos la fotodepilación médica no soluciona el problema, aunque sirve como tratamiento complementario, ayudando al endocrinólogo a tratar las secuelas de los desórdenes hormonales como son el hirsutismo y la hipertricosis.
¿Existen efectos secundarios?
Tras una sesión de fotodepilación y aunque no es frecuente, puede aparecer algún efecto secundario, siempre transitorio, como enrojecimiento, pigmentación, ardor o quemadura leve.
En algún caso y durante el tratamiento puede producirse, también, lo que se conoce como “efecto rebote”, apareciendo un mayor número de pelos tras alguna de las sesiones aplicadas. Este efecto tiende a desaparecer con la continuidad del tratamiento.
La exposición a los rayos ultravioleta los dÃas previos y posteriores al tratamiento dificulta el mismo y favorece la aparición de complicaciones.
¿Cuándo debe evitarse la fotodepilación?
En los casos de pieles muy pigmentadas o pelos despigmentados (pelo blanco), enfermedades o tratamientos con fármacos que aumenten la sensibilidad a la luz y en los casos de tendencias a cicatrices inestéticas (queloides y cicatrices hipertróficas).
La Fotodepilación médica es el mayor avance de la ciencia para eliminar el vello no deseado.